Archivo de la etiqueta: Toledo

Jugando al Cluedo con El Greco

“¿Y quién es el asesino?” Preguntó Diego entre inocente y bromista. Jaime le siguió el juego: “Pues el tipo de gris de la derecha parece un verdugo”. “¡Es verdad! Reconocí yo. Entre acusaciones, suposiciones y teorías sin fundamento, los tres nos enfrascamos en una investigación criminal para descubrir al asesino del Conde de Orgaz.

El Greco, 'El entierro del Conde de Orgaz', 1586-88

El autor material parece bastante claro. Efectivamente, el señor con sayo gris y capucha a la derecha del cuadro parece un verdugo. Posa su mirada en el suelo en señal de duelo, ¿o es que le da vergüenza ver el resultado de sus actos? Sería demasiado desafiante que mirase directamente al cadáver, o incluso al espectador, como ha ocurrido muchas veces en la historia de la pintura. Él podría haber asesinado al Señor de Orgaz (Orgaz no fue condado hasta 1522 y el cuadro fue terminado en 1588), ejecutando un plan urdido en alguna de las cabezas que forman una hilera en el centro del cuadro. Seguro que El Greco dio alguna pista; el autor intelectual de semejante crimen, el asesinato de uno máximos benefactores de Toledo, no puede quedar impune.

Cualquier detalle valía para lanzar una acusación hacia alguna de las 30 personas que forman parte de la escena terrenal, pero lo cierto es que algunos sonaban hasta verosímiles para las mentes peliculeras del siglo XXI.

¿Por qué si no El Greco dejó que la punta del manto amarillo en el centro de la tabla se posara sobre una cabeza de la que sólo vemos la frente, el ojo izquierdo y la nariz? El señor se esconde en la segunda fila de los que asisten al simbólico momento en que San Esteban y San Agustín levantan el cadáver (el color de la piel no deja lugar a las dudas).

Pero hay alguien mucho más escondido. La tercera antorcha de la derecha ilumina la mitad de un rostro. El tipo no quiere dejarse ver, no quiere que le descubran, prefiere quedarse en segundo plano.

Bien es cierto que algunas veces el asesino es el que aparenta estar más dolido por el fallecimiento. Para este papel tenemos varios candidatos en el centro de la escena: uno que mira de reojo al cielo, dos que ponen cara de pena y encima de ellos un tipo canoso con los ojos cerrados. Más aún, en el extremo izquierdo del cuadro, donde se encienden las dos antorchas, un hombre clama al cielo buscando una respuesta.

Y no nos habíamos dado cuenta del más evidente de todos. En primera fila asistiendo al entierro hay un señor que levanta la mano derecha y ensaya una mirada de “esto no va conmigo”. ¡Se lava las manos! El tipo declara ante decenas de turistas en ese momento que él es inocente, como si supiera que Diego, Jaime y yo llevábamos allí una hora buscando al asesino del Conde de Orgaz.

En realidad, Gonzalo Ruiz de Toledo, el Señor de Orgaz, murió enfermo en 1327, y el señor con sayo gris es un fraile franciscano, que porta la vestimenta habitual de estar orden religiosa. Cuatro años después de esta anécdota, Jaime García triunfa como bloguero con En clave internacional y Miradas de Internacional, y Diego Ochoa de Alda G. da sus primeros y firmes pasos en este mundillo con Lagunas del periodismo.

Anuncios